El 23 de abril,
conmemoración de la derrota de los Comuneros en Villalar en 1521,
significa algo más que el día de Castilla y León. Los comuneros,
tal como me enseñaron en el colegio, fué la última revuelta de la
edad media o la primera de la edad moderna. Tras la derrota de
Villalar se apagaron las aspiraciones de la ciudadanía frente a la
alta nobleza... por lo cual esta fecha ha sido y es desde hace mucho
tiempo una reivindicación del pueblo por un verdadera voz y poder
frente a la nobleza, actualmente poco ha cambiado, esa nobleza ha
sido sustituida por el capital y aún algunos antiguos nobles
todavía detentan el poder. Todo ello amparado en una democracia,
donde una parte de los políticos, sobre todo tras ganar unas
elecciones en las en las urnas, se venden a un capital y a un mercado
en vez de defender nuestros derechos y dignidades. Como si en
realidad los hubiesen elegido el dinero y las leyes del máximo
beneficio en vez de la ciudadanía.